
El aprendizaje consiste en el cambio de una conducta debido a los resultados obtenidos gracias a la experiencia. El aprendizaje implica un cambio, supone la adquisición de una conducta nueva totalmente distinta de la dictada por el instinto o realizada de forma innata. En el hombre existen muy pocos instintos y prácticamente todo conocimiento y acción son aprendidos.
Existen distintos tipos de aprendizaje: el condicionamiento respondiente o pavloviano (fue descubierto por el ruso Pavlov); el condicionamiento operante o instrumental (descubierto por el norteamericano Thorndike) y el aprendizaje por observación, imitación, modelación o aprendizaje social.
Condicionamiento respodiente: un estímulo produce una respuesta determinada. Si asociamos ese estímulo a otro estímulo sin connotaciones y a base de repeticiones, este segundo estímulo acaba generando la respuesta producida por el primero porque se aprende a dar a ambos la misma respuesta.
Condicionamiento operante: es el aprendizaje que se adquiere a base de intentar alcanzar un objetivo, supone una respuesta activa por parte del individuo.
Aprendizaje por observación: el cambio de conducta se produce al observar la conducta de otro individuo. Gran parte de los conocimientos del hombre se adquieren así. Este tipo de aprendizaje se relaciona profundamente con el condicionamiento operante.