Pericles, el esplendor de Atenas

Pericles nació en Atenas hacia el 495 a C. Fue caudillo militar, estadista e impulsor de las artes en una Atenas devastada tras la guerra contra el ejército persa.
Según la leyenda, antes del nacimiento de Pericles, su madre soñó que daba a luz a un león. Parecía el augurio de la futura grandeza del hijo que esperaba y por ese motivo se trabajó especialmente en su educación: aprendió arte, filosofía, historia, economía, música, literatura y estrategia.
Durante más de treinta años, Pericles fue elegido y reelegido por los atenienses para que les gobernara. Su mandato tuvo tal importancia que a este período se lo conoce como “el siglo de Pericles”. Atenas se puso manos a la obra en la reconstrucción de lo que la guerra había devastado, devolviendo a la ciudad su grandeza cultural (arquitectura, escultura, teatro, ciencia...). Fue en esta época cuando los mejores artistas y arquitectos, con apoyo popular, construyeron los templos de la Acrópolis y llevaron el arte griego a las cotas de perfección que, posteriormente, serían admiradas por el resto de civilizaciones. Atenas se convirtió en una ciudad ilustrada: Fidias, Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Herodoto, Tucídides, entre otros, desarrollaron su genio en este contexto.
El tiempo que duró el gobierno de Pericles, Atenas conoció su edad dorada y la democracia (tal como se entendía en la época) se consolidó. Sin embargo, el partido oligárquico ateniense, que abogaba por un estado que defendiera los derechos de la aristocracia, tomó fuerza y se enfrentó a él y a todos sus partidarios. El año 429 a C una epidemia de peste arrasó Atenas; Pericles fue uno de los muchos que murieron a causa de ella.