
Las Parcas son hermanas de las Horas y son las tres diosas romanas del Destino. Su equivalente en la mitología griega son las Moiras, aunque estas últimas eran inicialmente los espíritus del nacimiento, las encargadas de distribuir su destino a cada niño que nacía. En sus manos estaba la muerte de cada ser y por eso eran unas diosas temidas y oscuras.
En la mitología romana son tres ancianas hilanderas: Cloto es la que hila, Laquesis la que distribuye y Átropos la que corta el hilo. El contenido de la vida de cada individuo es obra de Laquesis y Átropos decide el momento de finalizar con cada existencia. En esta mentalidad antigua, nadie puede decidir sobre su destino ni cambiarlo. Poco a poco, a medida que el hombre se consideró dueño de su futuro, las figuras de estas diosas se fueron diluyendo, convirtiéndose únicamente en la fuerza del Destino, las responsables cuando sucede algo inexplicable (normalmente de carácter negativo). A pesar de todo, siempre conservaron su imagen siniestra e implacable.