aviso  
publicidad publicidad publicidad
 

> Home > Monografías > Historia > Fascismos (la base)

Fascismos (la base)

Fascismos (la base)

Cuando hablamos de Fascismos, habitualmente nos referimos al Nazionalsocialismo y al Fascismo. Ambos son producto de la desmoralización tras la I Guerra Mundial y la crisis económica. Los países penalizados no pueden cumplir las condiciones impuestas por el Tratado de Versalles, pensado más como venganza que como compensación.

Los viejos prejuicios se recuerdan, se apela a miedos y odios para unir al pueblo contra un culpable de la situación y se busca un cuerpo doctrinario, en el cual lo de menos es la profundidad intelectual, ya que se dirigirá al sentimiento: en el fondo de los movimientos fascistas hay causas políticas, económicas, ideológicas y psicológicas. Se intenta despertar una fidelidad fanática, arraigada en la emotividad.
 
Tanto Hitler como Mussolini, cabeza del Nazionalsocialismo y del Fascismo respectivamente, escribieron una doctrina plasmando sus pensamientos sobre el nuevo movimiento. Mezclan ideas se carácter socialista y nacionalista para atraer a más capas de la población (tanto a obreros como a empresarios), enterrando la lucha de clases para dar paso al progreso, mediante la disciplina, el servicio y la devoción. Según estos movimientos, son valores que se han perdido en una democracia decadente y débil, en un liberalismo egoísta y antipatriótico... En realidad, reúnen a todo el tejido social para hacer frente a un enemigo común.

Para ello, se toman referentes filosóficos existentes: se adaptan las teorías pesimistas de Schopenhauer y Nietzsche, el evolucionismo de Bergson y se construye un mito ligado a la razas y la tierra que consigue captar la atención y despertar el interés de una sociedad profundamente deprimida económica y moralmente.

 
 
 
 
Desarrolado por Hispanetwork