
Una proyección es una red de meridianos y paralelos que se usa como base para trazar mapas sobre superficies planas. Existen más de doscientos sistemas de proyección, pero todos ellos tienen en común que existe un punto central a partir del cual varía la escala y se generan de forma concéntrica las deformaciones.
Las proyecciones pueden ser planas, cilíndricas o cónicas. Las proyecciones planas representan la red geográfica en un plano; las cilíndricas transportan los datos a un cilindro que representa la tierra y se trabajan para darle apariencia de un mapa plano, con líneas horizontales y verticales que se cortan de forma perpendicular (las proyecciones cilíndricas conformes más importantes son la Mercator y la Universal Transversal Mercator –UTM-); las proyecciones cónicas no pueden representar todo el globo terráqueo, su mapa es un sector circular, ya que los datos se transfieren a un cono que se “despliega” posteriormente para dar lugar a un mapa plano.
Si la proyección mantiene la forma real de lo representado en el mapa (sin deformaciones de ángulos) se llama proyección conforme. Sin embargo, a menudo las proyecciones presentan algunas deformaciones, aunque las áreas de superficie terrestre estén mostradas a escala relativa, y en ese caso se llaman proyecciones equivalentes. Una tercera forma de proyección es la que pone el máximo interés en conservar la relación entre las distancias y no es de ninguno de los dos tipos anteriores, la proyección equidistante.