aviso  
publicidad publicidad publicidad
 

> Home > Monografías > Cine > El cine ruso: el montaje

El cine ruso: el montaje

El cine llegó a Rusia de mano de los hermanos Lumière, quienes en 1896 filmaron la coronación del zar Nicolás II. El cine llegará a convertirse en el arte más importante de Rusia y cobrará especial relevancia como herramienta de persuasión y propaganda, sobre todo entre 1917 y 1922.

El mayor logro del cine ruso es el dominio del montaje como recurso narrativo, desarrollando toda una completa teoría de la percepción en base a la asociación que establece el espectador entre dos planos que se le muestran seguidos. Dziva Vertov, Eisenstein, Kulechov, Pudovkin y Dovzenko son algunos de los nombres de los grandes cineastas que contribuyeron a la creación del lenguaje cinematográfico.

Dziva Vertov descubre que la suma de imágenes produce una imagen nueva, no se conforma con mostrar lo que ve sino que pretende transmitir una ideología. Para Dziva Vertov, el cine no debe explicar historias (un entretenimiento burgués) sino mostrar la realidad.

Kulechov descubre que la relación de imágenes produce un significado nuevo y consigue cambiar el significado de las imágenes gracias al montaje. No da ninguna importancia a lo que hay dentro del plano porque considera que sólo el montaje puede engañar al espectador haciéndole creer lo que él quiera (lo que hay dentro del propio plano es irrelevante, por tanto).

El cine de Eisenstein hasta 1927 es de personajes, no de protagonistas. Está pensado para violentar al espectador. No es emotivo, quiere enseñar, adoctrinar, llegar al público provocando una reacción psíquica que lo lleve más allá de la propia historia explicada. Suya es una de las obras más importantes de la historia del cine, El acorazado Potemkin (1925), que contiene algunas de las imágenes icónicas del siglo XX.

 
 
 
 
Desarrolado por Hispanetwork