
La astronomía es la ciencia que tiene el universo por objeto de estudio y que trata de determinar qué cuerpos y materias lo constituyen, su formación, las leyes que los rigen y su evolución pasada o futura.
Es probablemente la ciencia más antigua entre los conocimientos humanos y nació muy vinculada al desarrollo del pensamiento y la filosofía. Inicialmente, estaba al servicio de las necesidades cotidianas: agricultura, navegación, medición del tiempo y religión. Servía para explicar fenómenos de la naturaleza y por ello en sus inicios se asoció a supersticiones, algo que desapareció en la edad moderna.
Los antiguos, que únicamente podían observar los fenómenos perceptibles a simple vista, tenían unos conocimientos astronómicos rudimentarios relacionados con las necesidades prácticas y religiosas. Aristóteles impuso durante mucho tiempo su idea de que la Tierra estaba fija y que el resto del universo giraba a su alrededor; esta hipótesis no sería desmentida hasta principios de la edad moderna. El astrónomo más importante de la antigüedad fue Hiparco (S II aC), cuya obra difundió su discípulo Ptolomeo, gozando de gran prestigio durante toda la Edad Media. Fue traducida al árabe en el siglo IX; de hecho es la versión árabe la que se ha conservado hasta nuestros días.